Bad Homburg: Todo es temporal, en pleno parque
En Bad Homburg ocurre justo lo contrario. El torneo de la WTA 500 sobre hierba, que precede a Wimbledon, se celebra en el parque termal público, un espacio protegido y reserva natural en el que no se permite la construcción de nada permanente. Por ello, toda la instalación que rodea la pista central, con capacidad para unos 3.500 aficionados, se monta cada temporada desde cero y, una vez finalizado el torneo, se desmonta sin dejar rastro.
Las gradas, los palcos y la pantalla LED se integran en un entorno ajardinado que, unas semanas más tarde, volverá a pertenecer por completo a los paseantes. El reto aquí no consiste en complementar lo ya existente, sino en crear un mundo del tenis completo de forma temporal y, posteriormente, hacer que desaparezca de nuevo.